De consagración

María, unimos nuestro sí con el tuyo para que Jesús con el Padre y el Espíritu Santo, vivan en nosotros y lleven nuestro ser a la plenitud. Amén

De entrega a María

Que cada latido de mi corazón sea un acto de amor, cada respiro un ofrecimiento contigo en tu divino Hijo al Padre en el Espíritu Santo. Que cada movimiento sea una conformidad en tu sí. Que cada pensamiento sea un adentrarse contigo en la insondable vida divina, en el misterio del amor del Dios Trinitario y así llegar con todo nuestro ser a la plenitud. Amén